Musafir, el sueño de llegar a Mozambique (parte 2)

Que se puede decir de la vida en el Musafir?

 

Es ser mochilero sin moverse, trabajar sin salario o sensación de obligación, es estar en un lugar fijo como couchsurfer pero como si tu anfitrión tuviese 15 huéspedes a la vez.

Se podría decir que es tomar lo mejor de cada faceta del viajero y crear una mezcla que explota lo mejor de cada una, una casa pequeña y sencilla, un barco en proceso de construcción y toda la libertad que el espíritu puede desear.

Los horarios de trabajo son lo suficientemente flexibles para no limitar tu vida únicamente al Musafir, 9 A.M a 3 P.M con una hora de descanso, pausas cada vez que quieres escuchar el llamado del océano a tan solo algunos metros para poder tomar un baño en una playa que es casi privada a esta hora, o para cada vez que quieres nadar hasta el Musafir para preguntar como va el trabajo aunque en realidad el objetivo es clavarse en el agua desde la segunda cubierta.

 

IMG_1486

Mas entrada la tarde la playa deje de ser privada en cuestión de minutos.

 

Mis primeros días trabaje construyendo una escalera para ser usada en el barco, después de 3 días y 2 cortes en el mismo dedo engendre la escalera mas fea y asimétrica que ha conocido el mundo moderno, aunque se ha mantenido en pie.

 

escalera

Mientras siga funcionando podemos dejar a un lado la estética…

 

Las actividades se reparten, mientras seas activo no es crítico saber en qué estas trabajando, mientras varios trabajan en el barco, los rusos preparan un festival de películas cortas para presentar en la playa.

Cleo (Italia) e Hilda (Kenya) se dirigen a la escuela local a dar clases, Elisa (Bélgica) trabaja en la campaña de recaudación de fondos para que el Musafir pueda navegar con los equipos necesarios , yo hago ¨tablas para cortar vegetales¨ con el fin de venderlas y generar más ingresos para el proyecto (estas no quedan tan horribles como la escalera).

 

IMG_1569

Una muestra de los resultados 

 

No hay jefes pues no se necesitan, cada cual parece tan cómodo con su nuevo hogar como para entregar toda su energía al trabajar, no hay asignaciones obligadas que te lleven a la monotonía, siempre hay algo para hacer, algo que aprender.

Que se puede decir de las tardes después de trabajar? Jugar volleyball con los huéspedes del hostal mientras se toman algunas cervezas, después bajar de vuelta a la playa para cenar en familia y después pasar las últimas horas del día viendo películas o hablando antes de ir a dormir en el barco, siempre cobijados por la luz de las estrellas y el vaivén del Musafir.

 

En cuanto a rutinas, no he conocido una más agradable que la de hacer parte de este sueño.

Cada persona nueva que llega parece traer algún nuevo talento para ofrecer, Nick (Estados Unidos) es cocinero y dj, los 3 alemanes son carpinteros de profesión, Paco (España) ha navegado por muchos años y nos da clases gratis, Diego (Italia) trabajó durante varios años en el taller de su padre y tiene gran experiencia con herramientas…. fotógrafos, ingenieros… sobra el talento en este lugar y la intención de aportar al proyecto. Yo como ingeniero de petróleos y sin mayor talento en la vida solo tengo cosas por aprender.

 

Las posibilidades parecen ilimitadas:

 

Salir a pescar: Tres días después de mi llegada al equipo Musafir partimos a pescar en la ensenada cerca del Musafir, durante 5 horas no conseguimos algo distinto a que se comieran toda la carnada que llevábamos, al regresar a casa quise volver en el kayak….. creo que nunca he conocido tanto cansancio. Mis compañeros se detuvieron a esperarme cuando no pudieron verme por varios minutos, llegue a la casa casi arrastrándome por el cansancio.

Navegar: Hace ya unas semanas que tenemos un nuevo vecino, el bote Rockefeller proveniente del norte de Kenya y su tripulación se volvió parte de la familia, comparten y comen con nosotros, y en agradecimiento podemos navegar cuando queramos por menos de 2 dolares, como la ocasión en que navegamos 6 personas del equipo junto con algunos de sus clientes, durante unas 2 horas nos mostraron las maniobras necesarias para girar el bote, vimos el atardecer desde una excelente ubicación y me permitieron manejar el bote un buen rato, fui capitán por mas de 30 minutos sin bajas ni heridos.

 

IMG_1509

Trayendo a mis pasajeros de vuelta a casa (en una sola pieza)

 

Ir a conocer las escuelas: Junto con Cleo (Italia) fuimos en una ocasión a conocer una de tantas escuelas en el área, explicándole a los niños el sueño del Musafir y compartiendo juegos y actividades con ellos, muchos de los locales conocen el barco y nos dan la bienvenida alegremente.

 

IMG_1521

Compartiendo con los niños en una de las escuelas del área

 

También se puede explorar el arroyo con el kayak, esperar que sea de noche para nadar en el mar oscuro mientras se observa la luminiscencia, ir a los bares del pueblo, etc…


Desde el momento que llegue al Musafir han pasado varias semanas, muchos son los que van y vienen, muchos los que regresan y muchos más los que quisieran estar aquí y ser parte del equipo. Gran parte de los voluntarios que hacemos parte somos originalmente huéspedes del hostal que al maravillarse con el proyecto solicitamos poder hacer parte de este.

 

El Musafir espera zarpar pronto, razón por la cual se hizo necesario crear una campaña de recaudación de fondos, si quieres aprender un poco de esta o apoyarla puedes hacerlo en este link.

 
Desde que se anunció que después de tantos años la hora de zarpar se acercaba son decenas las personas que han escrito correos solicitando ser parte de la tripulación, ser uno de los 20 privilegiados que zarparan hacia Mozambique, poder estar en la primera jornada de un barco que aspira recorrer el mundo entero durante mucho tiempo.
 
Ya sea transportando madera o frutas, el Musafir encontrará la forma de seguir alimentando sus recorridos.
 

Miguel Santamaría

Miguel Santamaría

Miguel es uno mas de tantos locos que renuncian a todo para viajar, la vida en el camino resulto mas atractiva que su trabajo como ingeniero de petróleos de vuelta en su natal Colombia. Ahora buscando nuevos destinos baratos y cautivantes, se encamino hacia el este de África, en donde espera estar algunos meses o años mas.