Explorando el santuario de las impalas en Kisumu (Kenya)

¨Una excelente alternativa a los parques costosos para observar animales, un santuario donde puedes ver muchos animales corriendo en libertad¨ – esto era lo que advertían muchos de los comentarios en internet acerca de el ¨santuario de las impalas¨ en Kisumu (Kenya).

Es mi segundo dia en Kenya y estando tan cerca de mi lugar de estadía parece buena idea ir a conocerlo, el costo para extranjeros es de 25 dolares, a pesar de ser 10 veces mas de lo que pagan los locales es un muy buen precio para ver muchos animales en su entorno natural, obviamente no se ven tantos animales como en otros lugares pero el precio es mucho más bajo, ya que precios de 200 – 400 dolares diarios no son nada descabellados en un continente donde la mayoría de personas vienen solo a derrochar por unos dias buscando ver vida salvaje.

Sabiendo que no hay restaurante adentro (y que solo la entrada es mi presupuesto para un dia de fin de semana) me armo con 2 litros de agua y preparó varios sándwiches de almuerzo.

Tras entrar al parque es claro desde el comienzo porque la molestia de muchas otras ¨reviews¨ en internet, los animales se encuentran en su mayoría enjaulados y a simple vista no parece haber diferencia alguna con un zoológico.

 

IMG_0633                 IMG_0631

IMG_0652                  IMG_0694

 

Ignorando la sorpresa tomo algunas fotos de las jaulas de los monos, leones, leopardos, lobos y guepardos, al llegar a la jaula de las avestruces estas se acercan a comer, aunque una malla nos separa están tan cerca que puedo ver la mancha café en la cabeza de una de ellas, cada que el mono en la jaula de al lado hace algún sonido el avestruz se levanta permitiendo tomarle fotos.

 

IMG_0643           IMG_0642 

IMG_0641

 

 

Lastimosamente aparte de las avestruces todos los demás animales parecen estar durmiendo o escondiéndose del sol de mediodía, quizá sea mejor regresar cuando los están alimentando así que me dirijo hacia uno de los muchos senderos para caminar dentro del santuario.

5 minutos después de andar salgo del sendero y muy cerca mío se encuentra una jirafa de al menos 4 metros separada apenas por una delgada reja eléctrica, me puedo acercar a tomarle fotos sin inconveniente, la cercanía con los animales es mucho mayor de la que he visto en los zoológicos.

 

IMG_0656                IMG_0659

 

La majestuosidad de la jirafa no me permite darme cuenta por un momento que muy cerca se encuentra una familia de 3 cebras pastando tranquilamente y en total libertad cerca al sendero, nunca había visto una cebra en la vida y la belleza del animal me obliga a acercarme rápidamente a tomar fotos. Se hace obvio el porque el sitio lleva la palabra santuario en su nombre, muchos animales andan libres compartiendo espacio con los visitantes de 2 patas.

 

IMG_0664               IMG_0667

 

Tras algunas fotos uno de los locales se acerca a ofrecerme un paseo en bote de 20 dolares para ver a los rinocerontes y yo le indico que no soy el típico blanco acaudalado pero aprovecho para pedirle que me tome una foto con la cebra más cercana, algunos segundos después de tomar la foto la cebra se gira y lanza una patada como avisando que estoy muy cerca, un momento después lanza otra. No necesito hablar ¨zebres¨ para entender que me esta diciendo ¨largate¨.

Decido obedecer las explícitas órdenes de la cebra y seguir caminando, el santuario se extiende por mucho mas de lo que pensé, unos 10 minutos después de andar por el camino principal aparece un hotel que no sabia que existe dentro del lugar. Obviamente me acerco pretendiendo tener dinero como cualquier otro turista, veo la lista de precios del hotel y evitó mostrar mi cara de horror al ver los valores, una sola noche es unos 15 días de mi presupuesto (incluyendo hospedaje).

 

IMG_0671              IMG_0668

 

IMG_20151128_003815

Mi billetera solo alcanza para tomar fotos del lugar y sonreír a los empleados, en poco tiempo un mesero se acerca a ofrecerme la carta.

Le digo que voy a tomar algunas fotos de la piscina antes de ordenar mi comida y bajó al primer nivel sin esperar su reacción , tras tomar las respectivas fotos aprovechó para huir por la entrada alterna que había visto al llegar, es mejor desaparecerse a ver la carta e inventar alguna excusa del porque no alcanza ni para un vaso de agua.

No mucho más adelante una familia de impalas (tampoco las había visto nunca) escoltadas por otra cebra comen tranquilas de los arbustos hasta que me ven y se esconden, tras llega a la misma posición en donde estaban comiendo la cebra emerge varios metros atrás y se queda observandome por varios minutos, casi como si cuidara el camino y me retara a tratar de pasar, se habrá enterado que incomode a la otra cebra unos minutos antes?

 

 

IMG_0677

Por un rato no puedo dejar de mirarla a través de los binoculares, es uno de los animales más fotografiables que he visto y el hecho de estar tan cerca y sin una reja que nos separe le da mas impacto a la sensación.

El camino se sigue alargando y aun parece haber mucho por recorrer, un poco más adelante encuentro un aviso que pide no seguir por ese sendero, como no hay nadie cerca obviamente decido seguir por ese sendero hasta que me encuentro con la zona de acampar. Si alguien se acerca a decirme que no puedo estar ahí puedo simplemente decir que quería averiguar el precio del hospedaje.

Pero no hay nadie en el lugar con excepción de una mujer que lava ropa, se pone el balde en la cabeza y se aleja en otra dirección antes de poder verme, sigo caminando cuando observo un grupo de al menos 15 monos capuchino moviéndose en una vieja cafetería de mesas y sillas de concreto, saco la cámara a toda velocidad y entonces ocurre la tragedia.

La estúpida batería de mi cámara se termina de descargar y solo logró sacar dos fotos, algunos monos juegan, otros comen, uno se trepa una llave de agua y recibe las pocas gotas que van cayendo. No hay forma de tomarlas fotos así que después de unos minutos de verlos sigo caminando.

 

IMG_0680

El camino parece prohibido y/o abandonado más adelante, en un punto está tan rodeado de ramas que se entrelazan por encima del sendero, que parece algún tipo de escenario para paintball, sigo cantando a pesar de que cada vez es más estrecho y a mi lado hay una reja eléctrica que seguramente lleva años sin funcionar, mejor no arriesgarse y andar despacio.

Ya han pasado casi 30 minutos desde la última vez que vi un ser humano, el estrecho camino parece alargarse cientos de metros más rodeado de árboles por un lado y la reja electrificada por el otro.

Decido volver, y sin duda fue una excelente decisión porque al emerger de nuevo a la zona principal la familia de impalas junto con su fiel cebra se encuentran casi perfectamente alineadas comiendo de los arbustos a las orillas del camino, prendo la camara y alcanzo a tomar dos fotos antes de que se apague por la falta de bateria. (la *$%# vida).

 

IMG_0683

En medio de la frustración entra el hambre, regreso al área principal me siento a comer mientras arranco a leer el libro de una mujer suiza que se va a vivir con un guerrero masai en la costa Este de Kenya. A escasos metros míos el lago Victoria que ya varias veces he mencionado, se asoma pareciendo un mar. Unos 20 niños juega junto a la jaula de la jirafa y la familia de cebras come tranquila enfrente mio.

Una hora, 30 paginas, tres sandwiches, mil migajas y media botella de agua después me dirijo a ver la alimentación de los animales enjaulados, la jaula mas cercana a mi es la del león donde la hembra y macho comparten un pedazo de carne enorme.

Mientras tomo algunas fotos de repente el león parece molestarse por la interrupción durante la hora de almuerzo y se acerca hasta que está justo enfrente mío y ruge a todo pulmón antes de volver a comer… una niña algunos metros atrás arranca a llorar, yo como sé que lo importante no es ser valiente sino aparentarlo me quedo quieto como si estuviera revisando las fotos, al menos mientras recupero el uso de las piernas y el color en la cara después del pequeño gran susto, ver acercarse a esa bestia con una cabeza unas 5 veces más grande que la mía fue casi suficiente para no tener que buscar donde orinar.

Entonces, un guía (seguramente conteniendo la risa) se acerca a hacerme conversación, después de un rato me ofrece llevarme a tomarme fotos con el guepardo dentro de su jaula, le respondo mientras caminamos que no soy el típico turista con mucho dinero, que vengo a trabajar como voluntario. Cuando hemos llegado a la jaula de los guepardos el cuidandero de estos también insiste en la oferta de tomarme fotos con el animal. Acordamos entonces un precio de 500 shillings (unos 5 dolares).

La sensación no esta nada mal al entrar a la jaula, el guepardo macho come tranquilo y la hembra durante unos metros más adelante, antes de entrar me informan que los guepardos no atacan humanos ni siquiera en la naturaleza y es totalmente seguro. Estos no están sedados ni mucho menos por lo cual la situación es más tensa.

 

IMG_0696          IMG_0699

 

La hembra no parece molestarse cuando me acerco a acariciarla, a ratos levanta la cara y el guía le baja la cabeza un poco, no estoy seguro si es para que salga mejor en la foto o para que yo no me asuste, al final cumple los dos propósitos. Después de algunas fotos la hembra parece molestarse y se mueve mucho, me pega un coletazo y el cuidandero dice que ya es suficiente, lastimosamente no puedo tomar fotos con el macho porque se molesta si lo interrumpen mientras come.

Al salir el guía parece interesado en hablarme un poco mas de los animales, seguramente esperando una propina. Junto a la jaula de los monos aprovecho para cambiarle la conversación y termino comentando que soy de Colombia, se llena de alegría.

Do you Know James Rodriguez? – dice acelerado mientras saca su celular y me muestra que su fondo de pantalla no es otro sino el colombiano más famoso de los últimos tiempos.

A raíz de eso hablamos unos minutos de futbolistas colombianos y aprovechó para enseñarle orgulloso todas las frases que he aprendido para conquistar mujeres en swahili, el idioma nacional. Ya entre risas me doy cuenta que se está haciendo tarde y los sándwiches se han acabado, busco regresar rápido a casa para poder ver las fotos y escribir al respecto.

¨Una excelente alternativa a los parques costosos para observar animales, un santuario donde puedes ver muchos animales corriendo en libertad¨

No se equivocaban las opiniones en Internet.

Miguel Santamaría

Miguel Santamaría

Miguel es uno mas de tantos locos que renuncian a todo para viajar, la vida en el camino resulto mas atractiva que su trabajo como ingeniero de petróleos de vuelta en su natal Colombia. Ahora buscando nuevos destinos baratos y cautivantes, se encamino hacia el este de África, en donde espera estar algunos meses o años mas.