Fotos y comentarios del festival Nyege Nyege, Jinja – Uganda

Después de sólo algunos minutos de reunión y de dos conversaciones decidimos conformar un grupo de 10 voluntarios para ir juntos a un festival en Jinja (Uganda). Éramos de Vietnam, Alemania, España, Brasil, Italia, Australia, Suecia, Hungría, Eslovenia, Uganda, Kenya, y por supuesto Colombia. Un grupo más variado no pudo ser, perfecto para la primera versión del festival musical Nyege Nyege.
El costo del festival era de 110.000 shillings (aproximadamente 90.000 pesos colombianos). Serían 3 días de fiesta y derecho a acampar incluido; el evento es definitivamente bastante barato. Sólo he ido a 2 festivales en mi vida, el Sziget de 7 días en Budapest y el Estéreo Picnic de 3 días en Bogotá (aunque éste no incluye acampada), pero aún así estoy seguro que el precio es excelente.

 

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   El grupo completo antes de partir.

 

A pesar de no tener mucha experiencia, la expectativa es definitivamente alta. Un festival musical es un excelente escenario para conocer gente, escuchar buena música, encontrar comida de todas partes, y ver cómo la gente se desconecta y se deja absorber por la atmósfera.

Tras 2 horas de viaje en una camioneta contratada llegamos al resort donde se llevaría a cabo el festival. Personalmente no le podía pedir más al lugar escogido, estábamos rodeados de árboles en todas las direcciones. Los pequeños caminos de piedra hacen recordar las vacaciones en Colombia. Algunos de los caminos llevan directamente a una acogedora piscina natural, formada por el mismísimo Rio Nilo. Un festival en el medio de la selva no podría ser un escenario más adecuado para un evento de este tipo en un país como Uganda.

 

 

Uno de tantos caminos en medio del festival.

           Uno de tantos caminos en medio del festival.

 

Mientras armamos las carpas, noto que desde que llegué a África no había visto tantos blancos juntos. Calculo que somos entre 2.000 y 5.000 personas en todo el festival y al menos cuatro de cada cinco somos blancos. Todos los artistas son desconocidos, la mayoría de África, con algunos djs de Europa. No importa mucho, sé que los ritmos africanos son similares a los ritmos latinos y la música es una de las cosas con las que más fácil se puede identificar un colombiano en África. Ser latino a veces tiene grandes ventajas.

 

El viernes después de armar las carpas caminamos por el área del festival. Al haber tanta fauna alrededor y tantos caminos de piedra, es fácil perderse. Tras llegar al área del escenario principal tomamos algunas cervezas y muy pronto es hora de ir a la carpa. Apenas son las 10 p.m. pero ya se viene la lluvia. Después de 2 horas de pereza en la carpa, queda claro que hoy no da para más, seguramente seguirá lloviendo varias horas y será mejor dormirse.

 

Al día siguiente y después de hablar con los vecinos, pudimos comprobar que llovió sin parar hasta las 4 a.m. Durante el festival la naturaleza desafió nuestras intenciones de bailar constantemente, las lluvias podrían durar varias horas y aparecer en cualquier momento obligándonos a encerrarnos en las carpas por varias horas, a veces obligando a detener la música también. Al acabarse las lluvias la fiesta continuaba, en las últimas semanas ha llovido muy fuerte todos los días en Uganda. Secar la ropa recién lavada puede ser una tarea de vigilancia constante.

 

Parte del campamento principal

          Parte del campamento principal

 

Atacando el tema del hambre

         Atacando el tema del hambre

 

El segundo día lo aprovechamos para ir caminando a la fuente del río Nilo; como yo ya había estado ahí mientras mis amigos se tomaban fotos yo me tomé una cerveza a la vez que algún local me humillaba en la versión local de billar pool, donde las bolas no tienen números sino colores rojo o amarillo.

Después de almorzar en un restaurante local, junto a la plaza de mercado, volvimos al festival. Como buen colombiano, llené la botella de agua con ginebra para poder ingresarlo al evento y mezclar con gaseosa en el festival.

Un par de horas después en medio de una excelente fiesta con suficiente alcohol, baile, desorden, alborote, ambiente y música, me di cuenta que mi celular ya no estaba en mi bolsillo, igual que les pasó a varias personas cercanas. Todas las fotos que había tomado hasta ahora y obviamente toda la información contenida en el celular se habían perdido. Algún carterista se había aprovechado de lo confiados que somos los mzungus (personas blancas) después de haber comprobado lo seguro que es el país el 99% del tiempo.

 

Nika (Eslovenia), moviendo el bote.

       Nika (Eslovenia), moviendo el bote.

 

No era el más caro de los celulares, una marca africana llamada Tecno, (a pesar de valer solo 120 dólares el celular era mucho mejor de lo que uno espera por ese precio). La fiesta tenía que continuar de todas formas, ya habría tiempo para tratar de encontrar el celular, así que bailamos hasta que dieron las 2 a.m., cruzando entre djs y grupos africanos. Al rato de retirarnos a las carpas empezó a llover de nuevo; 3 horas después me desperté a preguntar por el celular, a pesar de ser las 5 a.m. Algunos entusiastas siguen enfiestados con los últimos ritmos del día.

El tercer día fue mucho más tranquilo. La mayoría se fue en la mañana para volver a su aburrida vida normal, sólo quedamos algunos cuantos. La fiesta siguió aún así hasta las 11 p.m. alternada constantemente con episodios de lluvia.

 

El lunes tras un último baño en las cálidas aguas del Rio Nilo era hora de desarmar carpas, de guardar la ropa que nunca se secó, de empacar todo en la bolsa más cercana y de maldecir por el guayabo. Hora de volver a Mbale, empacar todas mis cosas y seguir viajando por Uganda. Aún queda mucho camino por recorrer.

El celular como era de esperarse nunca apareció. Habrá que comprar otro de la misma marca. Qué buenos celulares hacen por acá.

 

Miguel Santamaría

Miguel Santamaría

Miguel es uno mas de tantos locos que renuncian a todo para viajar, la vida en el camino resulto mas atractiva que su trabajo como ingeniero de petróleos de vuelta en su natal Colombia. Ahora buscando nuevos destinos baratos y cautivantes, se encamino hacia el este de África, en donde espera estar algunos meses o años mas.